En el 95% de los casos, este tipo de cáncer es causado por el Virus del Papiloma Humano, que pueden contraer por transmisión sexual tanto hombres como mujeres. La vacuna contra el VPH y los controles periódicos son la forma más eficaz de prevenir la enfermedad.
Cada 26 de marzo se celebra el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, una enfermedad que se ubica como la cuarta más frecuente en mujeres y que, en el 95% de los casos, es causada por el Virus del Papiloma Humano (VPH), un virus que pueden contraer por transmisión sexual tanto hombres como mujeres.
Frente a este escenario, la realización de controles periódicos y la información proporcionada por profesionales de la salud se convierten, una vez más, en los mejores aliados para prevenir esta afección que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, afecta a más de 600 mil pacientes por año.
Existen dos etapas de prevención que permiten reducir las posibilidades de contagio del VPH y, por consiguiente, de contraer cáncer de cuello uterino: la vacunación contra el VPH, entre los 9 y los 14 años, y los controles ginecológicos anuales a partir de los 25 años, que incluyan muestra de Papanicolau y Colposcopía y solicitud de PCR para detección de VPH.
En Argentina, la vacuna contra el VPH es gratuita, obligatoria y de dosis única a los 11 años. Si todavía no te la aplicaste, acercate a un centro de salud y consulta con tu médico.