Desde que es dirigida por la familia Olarte, la compañía presta cada vez un peor servicio.
Los trabajadores de la Compañía de Circuitos Cerrados (CCC) de Tucumán realizaron esta semana una asamblea, en la que participó el secretario General local del SATSAID, Roberto González, debido al preocupante rumbo de la compañía.
CCC es una empresa tucumana que cuenta con uno de los mayores números de abonados de la provincia, como consecuencia directa del buen servicio y excelente atención técnica que supo tener. Esta ya no es la realidad de la compañía. Entre otros problemas, los trabajadores denuncian que hoy existen reclamos de zonas y de barrios enteros sin señal hace más de una semana.
Todas las empresas del país están atravesando una compleja situación, como consecuencia de las políticas económicas del gobierno nacional. Sin embargo CCC, desde que es administrada por la familia Olarte, es víctima de un rumbo empresarial en el que es dificil discernir si es fruto de inexperiencia, incapacidad o deliberada desidia.
El sindicato ha mantenido diferentes reuniones con los representantes de Recursos Humanos y con el gerente técnico, no solo por la incertidumbre respecto al futuro de la empresa, sino porque ya hubo conflictos por la asignación de sus vacaciones. No hay una respuesta oficial por parte de los directivos, porque además se niegan a escuchar la opinión del sindicato.
Por este motivo, los trabajadores realizaron una asamblea en la sede de la empresa, encabezada por el compañero González, para discutir el estado de situación y planificar las próximas acciones.